-Si estás leyendo esto, quiero decirte que son mis últimas
palabras, soy un niño de apenas 10 años me gusta mucho lo sobrenatural, la
magia, el misterio y también el bosque, tiene algo, que te invita a adentrarte,
a respirar ese aroma tan vivido, tan confortante. Por esta misma razón he leído
y buscado a tan mencionado personaje Slenderman. Lo he tratado de llamar, lo he
invocado y espero ser su amigo.
Por ser primer día de año nuevo, 2016, mis padres decidieron
salir a un pueblo, a no más de 100km. El plan era salir a explorar un nuevo
lugar, por las montañas, tal vez acampar, reír y disfrutar, comer y vivir.
Entonces pues salimos muy temprano de casa, mi padre se
aseguró de cerrar bien todo. De dejar suelto al perro, sentí una extraña sensación
como si, fuera la última vez que salía por aquella puerta, pensamientos tontos
de un niño pensé. Pero algo en mi me dijo eso.
Ya en la carretera algo comenzó a disgustar a mi padre,
empezó a discutir con mi madre, ella le decía que al final se sentía
decepcionada de el,
Le dijo: -Como es posible que también te corran de este
empleo!!, apenas llevas 2 meses!! De qué piensas vivir? Ya no lo soporto! Estoy
harta de esto!, estoy harta de ti!, JA! Que día familiar, como se puede estar
feliz sabiendo que mi marido es un bueno para nada, que cada vez es más difícil
pagar la hipoteca y que seguro pronto no podremos.
Tenía los audífonos puestos a todo el volumen pero aun así
podía escuchar su discusión.
-Crees que es fácil mantenerte mujer? Cada vez pides más.
Sinceramente entre tú y yo no hay más futuro. Ya he firmado el divorcio, puedes
recoger el papel que ha quedado debajo de la cama.
¿Cómo?? Mis padres!, se van a divorciar?, porque? Que esta
pasando realmente??, una lagrima camino por mi mejilla, -Se fuerte – me dije….
Siendo las 6pm, llegamos muy lejos, buscando un buen lugar
donde comer nos adentramos kilómetros en la montaña, al parecer había un buen
lugar muy bueno. Fuimos los últimos en estar ahí, la comida fue muy silenciosa,
mi padre, un hombre de 35 años, cabello negro y tes blanca, cejas pobladas y
unos grandes ojos cafés, estatura aproximada 1.80 y nada gordo., Mi madre, 32
años, una hermosa mujer, esbelta, de anchas caderas, cabello rubio y corto, y
unos hermosos ojos azules. Al cabo de un rato sentí esos ojos azules. Y me
dijo:
-Hijo, hay algo de lo que tenemos que hablar, últimamente.
Seguro habrás notado, que… tu padre y yo… bueno…
-Calla!, - dijo mi padre- Disfrutemos este día, como si
fuera el ultimo, deja que nuestro hijo sea feliz.
–Me volteo a ver y dijo- ve a
dar una vuelta al bosque, no te alejes tanto, pronto te alcanzamos.
Salí a explorar el lugar, subí a la copa de un árbol y comencé
a llorar, la altura era muy buena, podía simplemente, soltarme y todo volvería
a ser alegría y risas y sueños y… y todo acabaría. Lo intentaba, aunque
cobardemente no podía, me faltaba el valor para hacer siquiera eso. Segundos
después escuche los gritos de mi madre diciendo que fuera al auto, que era
tiempo de partir.
Ya el sol comenzaba a ocultarse, hasta que reino la
oscuridad, avanzamos unos 40 minutos, no sabría decir cuánto. De pronto. Mi
padre detiene el auto.
-Qué ocurre?- Pregunto mi madre- Acaso hay algo en el
camino?, porque te detienes?
Mi padre no dijo nada. Pareció una eternidad, mi madre lo
veía pero el no respondía. De pronto, metió la mano debajo del volante, apago
el motor, saco las llaves y salió del auto, fue a mi puerta y dijo
-Hijo. Cuál ha sido tu parte favorita de este día?
-Cuando atravesamos el rio sin duda-Respondí- cuando tu y mama
estaban disfrutando del agua fría, y nadaban juntos, se veían muy felices. – al
instante una lagrima broto.
El sonrió, camino a la cajuela, mi madre entonces bajo y le pidió
una explicación, al no recibir respuesta comenzó a gritarle. A pedirle las llaves
del auto.
Pronto escuche un golpe, un golpe seco que fue directo a la
cara de alguien, por el sonido que hizo el cuerpo al golpear el suelo imagine
que sería